22 sept. 2014

Día 7 - San Granizo.

Logramos pararnos un poco más temprano esta vez, mi papá hizo una tortilla española, mi primo sorprendió a su novia con la llegada de unos amigos y nos encaminamos a San Marino. Como mi primo y pa tenían que trabajar, estábamos solos hoy. Así que caminamos hasta la estación y preguntamos por los buses a San Marino, como todavía faltaba una hora para el próximo autobús nos metimos en burger King y comimos unas enormes hamburguesas.

Ya cuando estábamos en el bus me puse a hacerle caras a una pequeña niña rusa que tenía en frente (hasta que su mamá se dio cuenta, la regaño y la puso a dormir) el viaje hasta san marino es de una hora, sales de Rimini y te das la tarea de subir por una montaña hasta llegar a la ciudad medieval de tres castillos. Nos hacía buen clima así que íbamos piano, piano por las calles viendo las tiendas (de espadas y pistolas y marcas famosas), mi hermana y mi mamá querían ir al baño así que estuvimos esperando. Vi como la neblina descendía y engullia la luz del sol. Oh, oh. Mi hermana había leído que iba a llover y a penas salieron ellas del baño pensábamos que eso era lo que pasaba, pero no...

ESTABA GRANIZANDO. PIEDRAS DE HIELO CAIAN DEL CIELO Y NOSOTROS NO TENIAMOS NI MEDIO PARAGUAS.

Ok, no les diré que es una experiencia que no me gustaría haber vivido, porque si pues fue genial, pero solamente después de que pasó porque tenía pánico de que me golpeara la cabeza (me cayó una en la pierna y fue curioso). Nos refugiamos en una tienda que vendía alcohol y tenían monedas de todos los países (mi hermana le dio una de Venezuela al sr) y pasamos el rato ahí. El viento era fuerte y la lluvia también. Para cuando terminó ya no nos daba chance de subir a los castillos así que bajamos (yo molesta, claramente) estaba entre lloviendo y no, mis padres corrían y yo simplemente caminaba congelandome bajo la lluvia. Hay cosas que simplemente hay que hacer.

Encontramos el museo de la tortura y ni hermana y yo entramos (super creepy!) luego bajamos al bus y vimos como se iba. De nuevo. Así que subimos a un café por un tiramisu y un cappuccino mientras esperábamos que pasara la hora (como pueden ver, comer es la mejor manera de pasar el tiempo). El atardecer pasó entre la nubes y luego nosotros empezamos a bajar. El bus estaba lleno de borrachos peorros así que dormí todo el camino. Igual no se veía nada.

Al llegar a Rimini hablé con mi primo y fuimos hasta la casa para cambiarnos los zapatos (estábamos empapados) y esperamos un rato hasta irnos al muelle para esperar el cumple de pa. Pero el restaurante estaba cerrado así que fuimos a nuestro café favorito a esperarlos. El frío que hacía era anormal y después de que ellos llegaron comenzaron unos vientos huracanados demasiado locos, tanto así que todos los carros comenzaron a irse, la gente corría y las matas de limones que estaban afuera del pequeño café se voltearon. Esperamos a que dieran las doce y cantamos el "Tanti auguri" para pati. Luego nos fuimos caminando hasta la casa, el muelle estaba inundado, el viento hacia ruido al colarse por las cuerdas de los barcos y todo era muy creepy. 

Al llegar a ccasa, habían más sorpresas para pati y todo fue muy lindo y estábamos muy cansados también. 

PD: estoy ansiosa porque comencé clases y no sé, estoy como a 8000km de distancia.

PD2: Pero YOLO.

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