1 sept. 2012

No más planes.

Las cosas nunca pasan como las planeas. Algunas veces todo resulta mejor, es una sorpresa placentera y estas agradecido de que todo haya pasado de esa manera, otras simplemente no son bienvenidas y te arrepientes una y otra vez de haber planeado algo. Yo no planeé conocerte, no planeé que mis ojos se enamoraran de tu sonrisa y ni que mi sonrisa se enamorara de tus palabras, no planeé que tus abrazos se quedaran en mi cuerpo mucho después de que te marcharas ni que tus besos se registraran uno a uno en mi memoria. Yo no planeé nada y sin embargo no cambiaría nada, porque me haces feliz.

Me haces muy feliz.

Soy feliz cuando me despierto en las mañanas y encuentro un mensaje tuyo de buenos días, cuando recuerdas que no me gusta mecerme en las hamacas porque me mareo, cuando recuerdas mis horarios y te encuentro en los pasillos, cuando dejas post-its para mi en los libros que te presto, cuando sonríes; soy muy feliz cuando sonríes, tu sonrisa es dadora de paz a mi mundo. Soy feliz con tus miradas misteriosas, cuando te pierdes mirando a la luna o al mar. O a los libros o en la música...

Nunca planeé que alguien me fuera a hacer tan feliz, sino no hubiese hecho otros planes. Jamás hubiese pensado que alguien podía hacer de mi estómago un nudo, que me hiciera sonrojar con solo la posibilidad de verlo, que me hiciera sonreír y agitar la cabeza como una loca cuando recuerdo algo acerca de él, que me hiciera pedir deseos en cada 11:11, que cambiara mis maneras y mi costumbres para acostumbrarme a las de él, que me hiciera temblar con un rose, que me hiciera soñar con besos en las mejillas más de lo que muchos han intentado con besos en los labios...

No planeé que ingresaras en mi vida y me hicieras empezar a vivir, que me hicieras pararme en la calle y gritar que quería libertad, que me hicieras sonreír hasta que mis mejillas duelen, que me hicieras abrazar a mi almohada deseando en secreto que fueras tu, que me hicieras revisar mi teléfono tantas veces al día esperando por una señal de tu vida.

No sé que planeas y eso me aterra, no sé si te sientes de la misma manera, no sé si te quedas despierto por las noches pensando en soñar conmigo, no sé si vez tu sombra y deseas que esté junto a la mía, no sé si quieres hacer algo o si realmente no... No sé si soy alguien para ti o no.

Las cosas nunca pasan como las planeas. Algunas veces todo resulta mejor, una sorpresa placentera: como  conocerte. Otras simplemente no son bienvenidas: como que yo piense todo esto de ti y no saber siquiera si tu piensas en mi.