24 oct. 2016

Me fui - Despedidas.

23-27/08
Y comienza la cuenta regresiva...
Soy buena con las despedidas, en lo particular, pienso que es porque soy buena con las palabras, porque creo que va a salir lo mejor de la ocasión y porque me enfoco en lo bueno; simplemente creo que si estás despiendo a alguien lo mínimo que puedes hacer es decirle tus mejores deseos.

Me gustan las que son avisadas, para las que me puedo preparar emocionalmente, pero claro, no todas son así. Sin embargo, así fue como quería que fuera la mía, he sabido que me voy desde hace mucho, pero lo he ido dejando caer a cuenta gotas entre mis amigos y los círculos por donde me muevo poco a poco menos con mi familia de acuerdo al tiempo que creía que necesitaba para que la persona se acostumbrara a la idea de que me iba y para yo compartir al máximo con ellos también, así que he tenido tiempo para ver a todos los que quería menos a mis Pejes, pero ellos viven muy lejos y tener un adiós apropiado. I liked that.

Pero creo que todo se resume a esta última semana, donde he corrido para todos lados intentando no dejar de ver a nadie, de estar en el caos de Caracas y disfrutarlo, porque es diferente esta vez, porque todo es diferente esta vez.

Fui a la Colonia Tovar con mi padre, mi hermana y mi abuela para comprar uno de los regalos para la familia y pasear.
Me llevé a todas mis primitas chiquitas (una de seis años, dos de tres y una de uno) a que se quedaran un día completo en mi casa.
Me quedé horas hablando con un amigo en un mirador de Caracas, a pesar de la lluvia.
Corrí terminando diligencias de un extremo de Caracas a otro.
Fui al cine con un amigo que eso era más o menos lo nuestro, ir al cine, a comer o tomar té en Képen.
Estuve en el no-cumpleaños de una amiga que lo tuvo que celebrar antes, porque muchos de sus amigos tampoco iban a estar.
Ayudé a una amiga a preparar maletas porque se iba antes que yo.
Fui a la playa con tantas personas como pude.
Me encontré con amigos que tenías siglos sin ver.

Y organicé una comida en mi casa con toda mi familia y amigos a pesar que muchos de ellos no pudieron asistir por porblemas técnicos un sábado que comenzó a las siete de la mañana porque uno de mis amigos no podía pasar a la hora del almuerzo, sino mucho antes y luego comenzó a llegar toda la familia y el resto es felicidad. Porque había comida, porque lo que sobrabán eran buenos deseos, porque tenía la mejor pancarta de despedida con cuatro hojas adjuntas para que las personas escribieran (terminaron siendo al menos 20 hojas, porque cada persona tenía mucho que decir) y con sorpresas (como decirle a mi prima que iba a ser la madrina en la boda de su hermano). Pero las actividades de un día nunca han existido realmente en mi familia, así que fue algo más de un fin de semana lleno de historias y felicidad, de palabras bonitas y de aliento, de muchas fotos y de un sentimiento de plenitud que espero que me acompañe por largo rato.

Porque sé que cada persona que estuvo allí, cada persona que sabe de mi partida y las cosas que han dicho sobre ella son sinceras; hay días, como los cumpleaños, que muchas personas se acuerdan de ti y te escriben mil cosas, pero también hay gente que lo hace y tu simplemente puedes ver que es un mensaje estereotipado sin resonancia. Yo me salvé de eso hoy. Quizás sea por ser escritora, pero le doy mucha importancia a las palabras, así que esa pancarta y sus cartas han significado mucho para mí.

Aunque por miedo a mi estabilidad emocional no creo que vaya a leerlas en un momento cercano, se van seguras conmigo al otro lado del océano sin ser leídas.

Puede que al leerse no parezca mucho, pero me llevo cada uno de esos abrazos grabados en la piel para cuando me sienta sola, me llevo sus palabras de aliento para cuando crea que voy a fallar, me llevo su fe en mí para cuando crea que no soy suficiente, me llevo sus lágrimas para que acompañen a las que seguramente derramaré en algún momento, me llevo sus sonrisas y su amor de familia para los días que no pueda pasar con ustedes, me llevo cada cosa que me permite recordar mi escasa memoria humana y la sensación escrita en mi mente de que vivirlo fue mejor.

Me llevo las ganas de volverlos a ver.

Canción: Contigo, Mariana Vega (porque simplemente no cambiaría nada de mi vida, de lo que he aprendido, de lo que me llevo o de las personas que comparten conmigo)


Regalos para mi familia
de acogida
Merienda con mamá y hermana
Detalle de un amigo





Como se preparan mis amigos
para el cambio

Visita a la Colonia
El atardecer que quería ver, donde
lo quería ver

Día deportivo

La sorpresa de mi prima

Invasión de peques

Al cine (de nuevo)

Oxford crew since 2011

No podía irme sin...

Sorpresa <3 i="">

Familia
Gracias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario