12 oct. 2016

Me fui - Surreal.

07/08/2016

Hace dos días me llegó el correo más bonito que he leído en mucho tiempo: mi pasaje de avión que oficializaba todo el proceso. La verdad, desde que comencé con esto de ser Au pair me despierto todos los días viendo el correo.

¡Actualiza, actualiza, actualiza!
Porque si de algo se trata esto es de esperar todos los días por un correo de tu asesora, tu familia de acogida o en este caso, un lindo boleto dorado.

Y quizás si me estás leyendo desde un país que no es Venezuela te preguntarás por qué tanta emoción por algo que puedes tramitar en Internet, con una agencia de viajes o las aerolíneas; pero acá la cosa es un tanto más complicada porque la afluencia de viajes, los costos, la cantidad de personas que viajan y las aerolíneas hacen que todo sea una odisea.

He estado pensando en el boleto de avión desde aquel día lejano de abril/2015 cuando firmé el contrato, pero:
A) Estaba siendo ansiosa.
B) no tenía familia de acogida, ergo, no tenía fecha de ida.
C) Estaba siendo ansiosa.

Así que lo dejé ir hasta que por fin conocí a mi fabulosa familia de acogida y pudimos acordar una fecha, pero no era solo eso, ya que el contrato tenía que estar listo, firmado por ambas partes y de preferencia una carta del Ministerio de la Juventud donde decían que era bienvenida y que todo el papeleo estaba en orden. Lo cual me dejó buscando pasaje a principios de julio para finales de agosto.

Intenté con agencias de viajes, las cuales querían cobrar en una moneda que no es la que se maneja en Venezuela (cobraban en dólares y acá se usan Bolívares)

Intenté con buscadores en línea, pero por ser tan poco tiempo los precios eran un poco fuera de mi rango eran absurdos.

Sin embargo, también manejé una opción que me había recomendado una amiga: la Organización Internacional para las Migraciones ellos son unas personas que te ayudan con diferentes cosas de tu proceso migratorio, incluyendo la búsqueda de pasajes, que fue a la que yo apliqué.

Es bastante sencillo, mandas un correo explicándoles cual es tu caso (si te vas por estudios, trabajo, etc...) y ellos te dicen si aplicas al programa o no, eso sí, responden en siete días hábiles... A mí me pareció que fue una manera segura de encontrar pasajes para las fechas que requieres (ellos te piden un estimado de para cuando deberías estar a-dónde-sea-que-vayas), te llevan específicamente al destino y el cobro lo realizan en la moneda de tu país (en el caso de Venezuela lo calculan a dólar Dicom)

Lo único malo es que te responden tres semanas antes de la fecha que colocaste en la solicitud y te dan dos días para realizar el pago o pierdes la reservación (así que debes tener el dinero disponible o encontrarlo realmente rápido)

¿Cómo me sentí después de por fin tener mi pase dorado a todo esto que he planeado?

Como si fuera mentira, aun creo que un día voy a despertar y la pizarra que está junto a mi cama no me dirá que me quedan 23 días para que me monte en un avión hacia una tierra desconocida, que un día visitaré a mi familia y no me mirarán con caras tristes y lágrimas, que mis amigos dejarán de preguntarme cuándo me voy o cuándo nos vemos para despedirnos.

Esto pasó de ser agridulce a ser surreal.

Pero creo que lo peor son las lágrimas. Sé que todos están felices por el camino que elegí, pero me he topado con mis tías llorando al saber mi fecha de ida, mi abuela y mi mamá con nudos en la garganta, mis amigos no queriendo abrir la imagen que les mandé porque saben que solo confirmará un día. Y es difícil, porque quiero ser fuerte y no llorar cuando los veo y los oigo así, cuando veo que por más que la decisión sea mía afecte a otras personas de tal manera.

También ahora veo todo como desde afuera, intento saborearlo hasta el final, quiero que mis primitas jueguen con mis lentes y me pidan que las persiga por toda la casa, quiero que mi abuela me cuente de cómo le fue en su día, quiero que mi papá me de un beso todas las mañanas antes de irse a trabajar y que mi mamá me siga recibiendo los abrazos con amor aunque sean excesivos por días. Porque ahora cada vez que hago alguna de esas cosas me pregunto por cuánto tiempo no podré hacerlo de nuevo.

Supongo que ese pedazo de papel que fui a sellar hoy a la agencia significa que todo esto es real.

Y eso da miedo. Pero es muy emocionante. Tan emocionante que no puedo retener la alegría dentro de mí y a pesar del dolor por la separación de los que amo, el miedo y la incertidumbre; la emoción sigue allí, superándolo todo. Porque es el miedo del que emprende una nueva aventura.

Señora de la agencia de viajes: Solo ida, ¿Eh?
Yo: ¿Cuántos con retorno le han pedido últimamente?

Canción: Cups - Anna Kendrick


PD: Ah, sí. El itinerario de viaje: CCS-Lisboa, Lisboa-Luxemburgo.
PD2: Otros aeropuertos para conocer, yey!

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