23 abr. 2015

Rinconeando - Antigua.


Creo que tengo un nuevo lugar favorito. Lo cual es una frase extraña para comenzar con esta nueva sección del Blog. Verán, Rinconeando es uno de mis proyectos actuales que me servirán tanto para conocer un poco más de Caracas, como para una novela que estoy decidiendo escribir. Además que adoro comer y toda la cosa, por lo cual es una excusa perfecta. Es importante destacar, que todo lo que aquí escriba es en base a mi percepción y gustos, sin ánimos de ofender a nadie ni nada (ni que fuera crítica de cocina o algo por el estilo, ni cerca de eso)

Antigua es un restaurante italiano que queda en Las Mercedes, Caracas (la dirección Aquí) es muy fácil de llegar, aunque el letrero que lo identifica es pequeño y está cercano a un jardín por lo que dificulta la vista. Tiene la estructura de una casa colonial de dos pisos, techos amplios y decoraciones distintas pero hogareñas para cada uno de los ambientes que dispone. Hay uno que está cercano a la mesa de postres, una salita como para esperar mientras bebes algo y un lugar un poco más amplio para comer; eso sin contar el segundo piso y la terraza que también está en el local. A pesar de ser una decoración hogareña (únicamente porque son artículos del hogar como lámparas, cojines, la cabecera de una cama...) es impresionante como la combinación le da un aire sofisticado y glamoroso. Como si eso fuera poco, al ambiente se le suma una música relajante que es lo suficientemente fuerte como para que la escuches, pero no tanto como para que interfiera tu conversación. Es justo lo que necesitas.

La atención también es muy buena, los mesoneros son extremadamente atentos y siempre tienen una sonrisa en el rostro; enseguida llegas te abordan con la carta y con lo que desees para beber. Una de las cosas que más me gustó y me llamó la atención fue que solo te entregan la carta con lo que tienen disponible en el restaurante, ya que por la situación del país esta se ha limitado, esto reduce bastante tu tiempo de elección y no hay posibilidad de frustración ante un posible "no hay".

Muy bien, ahora vamos con lo importante: La comida. No se imaginan lo buena que estaba, quiero decir, Dios... Pedí una pizza capresse que estaba simplemente suculenta, acompañada de un jugo de durazno que estaba en su punto; todo estaba increíblemente fresco y la combinación de los dos quesos en la pizza con el pesto, era lo máximo. Por no mencionar que los tomates cherry estaban tan bien cocidos que a penas los ponías en tu boca explotaban, generando una sensación impresionante dentro de la boca. Para terminar: un exquisito mil hojas de chocolate y arequipe acompañado con un buen café con leche. Repito: Dios... Mis papilas gustativas tuvieron su momento de éxtasis cuando vieron lo enorme que era el pedazo y fue aun mucho mejor cuando lo probaron y se dieron cuenta que era tan delicioso como parecía. Y eso que ya estaban extasiadas por la pizza.

Me encantó descubrir este hermoso lugar en Las Mercedes y -mucho más- darme cuenta de lo divino que puede ser salir a comer un miércoles cualquiera.

PD: En cuanto a los precios, la cuenta fueron como 1500bs (una pizza para dos personas, café, jugo y postre compartido) Soy mala juzgando precios, así que ustedes vean.

PD2: Me quiero casar con ese mil hojas de chocolate y arequipe ¡QUE EXCELENTE INVENTO!

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