27 mar. 2015

A ti que te vas - o que te fuiste.

Primero que nada quiero decirte que esta carta no es para disuadirte de tu decisión, es simplemente un último recuerdo para ti que vas mientras yo me quedo. Y no lo digo a manera de queja o reclamo; después de todo cada quien es dueño de sus planes y sueños; y aunque comprenda tus razones para marcharte, aun no las comparto lo suficiente, por lo que te dedicaré las siguientes palabras:

Espero que hayas tenido suerte con todo el papeleo que tuviste que hacer, que te hayan tocado los funcionarios menos gruñones y más eficientes, que hayas finalizado todos tus trámites y que en ese último viaje por carretera hayas disfrutado de manejar entre las montañas y al ras de las nubes, viendo el oro trigueño de nuestros jardines eternos y espiando entre los árboles a la luna o al sol. Que hayas sentido el asfalto bajo las ruedas del carro y ese brinco agitado en el corazón cuando esquivas una irregularidad. Que hayas tenido una despedida adecuada y hayas hecho la promesa de volver para visitar.

Porque hay algo curioso sobre poder elegir qué vamos a extrañar.

Y como adoramos extrañar lo que ya no tenemos, para ti serán las hallacas en navidad, los días feriados y el clima tropical,  para mí serás tú y todo lo que dejas aquí,  porque no te va a pesar irte sino todo lo que dejas. Y verás que con lo mucho que ayuda Skype, en realidad no ayuda tanto. Quizás estoy omitiendo la carismática personalidad de nuestra gente o su ingenio o lo sencillo que es todo en el país de lo posible, pero tú ya debes saber bastante de eso.

También te quiero advertir que cuando escuches “Venezuela”, así estés nuevamente en nuestro territorio, probablemente empezarás a llorar o se te hará un nudo en la garganta; porque una vez que te despides de la cromointerferencia ambientación de color aditivo de Cruz Diez en el aeropuerto de Maiquetía no hay forma de que sientas esa canción igual. O que veas nuestra bandera y no te acerques a ver quién es o si escuchas nuestro acento no quieras iniciar una conversación.  Porque son cosas que ocurrirán e incluso no te darás cuenta, es como buscar la pieza que siempre faltará del rompecabezas.

Pero no te agobies, esto pasará. Así como el ansia de buscar las diferencias y similitudes para formar un nuevo hogar, la nostalgia por el sabor de la comida y la costumbre de hacer el cambio a nuestra moneda. Las nuevas costumbres y rutinas, la cultura y sus particularidades,  la gente y las nuevas posibilidades, intentarán colarse en ti; pero la sangre que corre por tus venas siempre será tricolor con vinotinto, porque los atropellos a nuestro país los vivirás conmigo, porque te enorgullecerás de sus triunfos y, sobre todo, porque dejas un pedacito de tu corazón en esta tierra que te vio crecer.

Así que espero que hayas doblado bien tus sueños y los hayas empacado en la maleta. Porque una vida no cabe en ella, pero los sueños si.



1 comentario:

  1. "Y como adoramos extrañar lo que ya no tenemos, para ti serán las hallacas en navidad, los días feriados y el clima tropical, para mí serás tú" Brutal !!!

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