1 oct. 2014

Día 14 - Last night in Rome.

Hay algo sobre creer que tienes todo el tiempo del mundo que simplemente hace que lo tengas. Hoy nos levantamos y decidimos ir al bershka que queda a las afueras de la ciudad para cambiar las zapatillas de mi hermana. La tienda queda casi al final de la línea uno del metro de Roma (dirección anagninia o algo así) y creo que por primera vez pude ver más que la Roma turística. Hay edificios. Hay mercados. Hay tiendas. Y no hay tanta gente. Tampoco es tan esplendoroso como lo que muestran a los turistas. Con sólo salir del metro encontramos la tienda y después de que mi hermana deliberara mucho salió feliz con un bolsito. Caminamos un poco por la nueva ciudad descubierta y paseamos por mercados y bancos. 

Después nos regresamos al centro de todo, almorzamos en un restaurante cerca del hotel y descansamos un rato. Luego salimos a caminar por última vez en la ciudad eterna y regresamos para hacer maletas (lo cual fue lo peor de la vida porque pareciera que la ropa sucia se multiplicara) Terminé comiendo en la cama de madrugada. 

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