23 feb. 2013

A veces ni las personas lo ven.

Creo que un día te confesé que era ingenua - sin embargo, nunca preguntaste por qué; yo sonreí y continué con alguna tonta conversación mientras pensaba en como podías obviar tantos detalles. En como pocas personas saben lo que enmascaran mis las palabras y como aun más pocas son las que creen en ellas.

Otro día te comenté que me encanta el sabor de ciertas palabras en mi boca, tu reíste pensando que era un chiste, yo reí porque realmente no entendías a que me refería.

El último día te confesé que creía en cada palabra que me decías y que me habías dicho, tu bufaste y caminaste lejos; no me sorprendió: nunca entendiste que el silencio también me cuenta tus secretos.

A pesar del mundo en el que vivimos sigo creyendo en las personas, a pesar de que nadie parezca entender sigo creyendo en las palabras. Y lo que puede resultar peor aun: sigo creyendo en las personas y lo que dicen. Sobre todo en lo que dicen, después de todo ¿Para que dirías algo en lo que no crees? Si estás diciendo algo es porque sabes que significa ¿Cierto? ¿No le debes un mínimo de respeto a la persona, como para confiar en lo que dice? Creo que el problema siempre ha sido que me tomo como ejemplo: Y yo no digo cosas en las que no crea, ni hago promesas que no pretenda cumplir.

Palabras. Letras. Oraciones. Un mundo perdido entre los que dicen ser entender, pero que nunca llegan a comprender. Palabras que hechizan y te hacen creer. Letras que se combinan y toman significados que solo tú conoces. Oraciones que te llevan a otros mundos que nunca antes habías concebido, aunque después te parezcan tan obvios. Es que no puedo comprender como solo pocos parecen perderse en tan divina realidad, en como nadie disfruta del sabor de una palabra, como no se deleitan con su significado. O con el significado que podrían llegar a darle.

Es una lástima que te hayas ido dejando poco más que silencios no resueltos, una estela de cosas que solo te atreviste a decirme con tus besos y es que nunca lo viste, pero todo lo que no dices se expresa en como dices lo que si dices, en la elección y estructura de las oraciones, en los silencios y sus posiciones, en cuanto duras para responder, en el tono, en tu voz. Y tu siempre fuiste tan ajeno.

Y yo siempre fui tan detallista.

¿Recuerdas que algún día te confesé que soy ingenua? Hoy te lo puedo confirmar: a veces se me olvida que las mentiras, también son palabras.

1 comentario:

  1. Mas cierto imposible "A veces se me olvida que las mentiras, también son palabras."
    "Tu dices que las palabras se van con el tiempo pero yo siempre las recuerdo." totalmente identificada con esa última frase.
    Me encantó tu post Lale, un abrazo.

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