15 jun 2015

Pronto.

Hola.

La verdad es que hace nueve semanas comencé mi último semestre en la gloriosa Universidad Central de Venezuela. Y tan solo quedan siete semanas para que esto acabe. Para que mi carrera acabe.

Sé que siempre les digo que esto pasó volando, pero ajá, no puedo creer que esté escribiendo mi último post introductorio para el semestre; algo que comenzó inocentemente hace cinco años y que se mantuvo a pesar de mis descuidos.

En esta oportunidad, solo curso cinco materias de una sola mención [[Clínica]] y, para serles sincera, el semestre comenzó tan fácil que pude leer y dormir a conveniencia. Ahora me estoy volviendo loca. La primera de mis materias es Prácticas IV donde tengo cuatro pacientes, nadie me supervisa y tengo que ir a asesorías a las que asisten los chicos de séptimo semestre y les explicamos de que va la vida en sesión. Otra de mis materias, y la última teórica, es Rehabilitación donde vemos todo lo competente a la Psicología de la Salud, el ámbito hospitalario y el rol del psicólogo allí. Seguimos con Servicio Comunitario que ya está listo pero tengo que hacer el bendito informe y no me terminan de dar las ganas para hacerlo, aunque debo tenerlo listo y aprobado antes de presentar la tesis. También están las Pasantías Institucionales donde tengo que ir a un lugar y trabajar y aprender y ajá; estoy trabajando en el Hospital Cardiológico Infantil Latinoamericano Dr. Gilberto Rodríguez Ochoa, lo cual fue algo bien divertido porque éramos ocho candidatos al puesto y solo quedamos dos [[#LittleShark]] y estoy difrutando mucho mi trabajo allí.

Por último tenemos el temible Trabajo de Investigación o la Tesis o el Trabajo Especial de Grado o como sea que le digan ustedes, con las cuales tenemos asesorías semanales, nos queda aplicar y sacar resultados. Pan comido. Sí, claro.

Este semestre también seré pasante en el Servicio, no soy delegada, pero organizo las cosas de la mención, estoy en un curso de primeros auxilios y, básicamente, estoy tratando de mantenerme ocupada.

Pero eso es todo por hoy. Nos leemos a final de semestre.

PD: HOY PRESENTÉ MI ÚLTIMO PARCIAL DE LA CARRERA Y OBTUVE 18/20

PD2: Estoy tan feliz que ni siquiera me importan todas las cosas que tengo que hacer así que me vine a escribir para ustedes.

27 abr 2015

Caer.

Hay noches como hoy en las que solo me provoca caer.

Sería tan fácil. Un solo acercamiento, rápido y violento con eso que tanto necesito.
Es que el período de abstinencia ha sido largo -siempre lo son-, tortuoso y aun sigo sintiendo esa ansia como si fuese ayer mismo que lo hubiese dejado.

Supongo que por eso nos llaman adictos.

Es algo que necesito, aunque a todos les parezca una exageración ¿Qué sabrán ellos de necesidades o de lo que podría necesitar yo?
Una última dosis directa en las venas, sentir el frío reconfortante de la aguja contra mi piel, su familiaridad. Y ese breve momento en que todo se paraliza y por fin siento el leve pinchazo mientras mis ojos se cierran y contemplo la paz mental que llega a través de mi torrente sanguíneo.
Hay noches como hoy en las que todo es muy real, en la que un escape sería lo adecuado y lo único que respondería a esta necesidad. Perderme no para escapar, sino para olvidar un rato todo lo que está ocurriendo y al fin descansar de ello.

Sería tan fácil caer.

Ni siquiera ya creo que sea cuestión de una decisión que haya tomado antes y me quiera mantener fiel a ella. Ya ni siquiera creo que lo estoy haciendo por mi propio bien o que es lo adecuado para mí y la vida "sana" que "quiero" vivir. A veces solo creo que lo hago por no reconocer que fue un error [[sabiendo que no lo fue]], por orgullo y cobardía de lo que pudiese encontrar del otro lado.

Tan, pero tan fácil.

Casi tanto que no tengo ni que pensarlo, es como una extensión de mí que estuvo tanto tiempo bajo un hábito que no me costaría nada. Nada.
Y vuelvo a creer que es una necesidad, que realmente necesito esa sensación en mi piel que solo eso puede darme, ese brinco en el estómago y esas ganas de presionar más mi cerebro para que actúe de la manera correcta. Es añorar con toda tu alma por un segundo más donde pudieses olvidar la historia y simplemente ser tú con tu objeto de adicción y que nadie se atreva a entorpecer ese tierno momento donde al fin los dos vuelven a colidir y el mundo vuelve a estar en paz y no necesitas de nada más pues tu mundo se muestra y te abraza después de tanto tiempo.

Quiero caer.

Porque los rompeolas solo pueden aguantar por cierto tiempo, al igual que las represas con las lluvias, llegará un momento en que se va a desbordar si no tiene ese pequeño escape. Esa válvula que hace que todo esté bien y el equilibrio de las cosas no se vea amenazado. No quiero necesitar una válvula.
Y la primera vez que lo hice vuelve a mis recuerdos, todo es tan fresco como si lo estuviese viviendo de nuevo, las sensaciones están allí y si estiro mi mano lo suficiente las tocaré y todo será demasiado otra vez. Demasiado bueno. Demasiado como debe ser. Esa felicidad de por fin dejarse ir y no tener miedo, de estirar los brazos fuera de la ventana del carro y asegurar que estás volando mientras la brisa marina se apresura a asegurarte que no lo estás haciendo; esa libertad que solo encuentras con tu adicción. Mierda. Necesito una válvula.

Necesito caer.

Porque todo siempre es mejor en los recuerdos. Y en las noches como esta en la que todo simplemente resulta demasiado te encargas de auto-sabotearte reproduciendo una y otra vez la parte que necesitas, excluyendo todo lo demás que implica. Los pinchazos y marcas en la piel, la picazón en el cuerpo, la ansiedad y el sudor cuando no le das la dosis, la desesperación porque llegue, el dolor fijo en tu pecho cuando te das cuenta de lo que te hace.

Quiero caer. Quiero caer en ti.

Pero no lo hago, porque soy de acero. Una cartulina doble faz. Porque no lo necesito tanto como creo. Porque creo que soy fuerte y eso me hacer ser fuerte.

Porque caer sería el camino fácil y siempre he tenido simpatía con lo difícil.

No caigo, no caigo nunca más [[en noches como esta.]]



23 abr 2015

Rinconeando - Antigua.


Creo que tengo un nuevo lugar favorito. Lo cual es una frase extraña para comenzar con esta nueva sección del Blog. Verán, Rinconeando es uno de mis proyectos actuales que me servirán tanto para conocer un poco más de Caracas, como para una novela que estoy decidiendo escribir. Además que adoro comer y toda la cosa, por lo cual es una excusa perfecta. Es importante destacar, que todo lo que aquí escriba es en base a mi percepción y gustos, sin ánimos de ofender a nadie ni nada (ni que fuera crítica de cocina o algo por el estilo, ni cerca de eso)

Antigua es un restaurante italiano que queda en Las Mercedes, Caracas (la dirección Aquí) es muy fácil de llegar, aunque el letrero que lo identifica es pequeño y está cercano a un jardín por lo que dificulta la vista. Tiene la estructura de una casa colonial de dos pisos, techos amplios y decoraciones distintas pero hogareñas para cada uno de los ambientes que dispone. Hay uno que está cercano a la mesa de postres, una salita como para esperar mientras bebes algo y un lugar un poco más amplio para comer; eso sin contar el segundo piso y la terraza que también está en el local. A pesar de ser una decoración hogareña (únicamente porque son artículos del hogar como lámparas, cojines, la cabecera de una cama...) es impresionante como la combinación le da un aire sofisticado y glamoroso. Como si eso fuera poco, al ambiente se le suma una música relajante que es lo suficientemente fuerte como para que la escuches, pero no tanto como para que interfiera tu conversación. Es justo lo que necesitas.

La atención también es muy buena, los mesoneros son extremadamente atentos y siempre tienen una sonrisa en el rostro; enseguida llegas te abordan con la carta y con lo que desees para beber. Una de las cosas que más me gustó y me llamó la atención fue que solo te entregan la carta con lo que tienen disponible en el restaurante, ya que por la situación del país esta se ha limitado, esto reduce bastante tu tiempo de elección y no hay posibilidad de frustración ante un posible "no hay".

Muy bien, ahora vamos con lo importante: La comida. No se imaginan lo buena que estaba, quiero decir, Dios... Pedí una pizza capresse que estaba simplemente suculenta, acompañada de un jugo de durazno que estaba en su punto; todo estaba increíblemente fresco y la combinación de los dos quesos en la pizza con el pesto, era lo máximo. Por no mencionar que los tomates cherry estaban tan bien cocidos que a penas los ponías en tu boca explotaban, generando una sensación impresionante dentro de la boca. Para terminar: un exquisito mil hojas de chocolate y arequipe acompañado con un buen café con leche. Repito: Dios... Mis papilas gustativas tuvieron su momento de éxtasis cuando vieron lo enorme que era el pedazo y fue aun mucho mejor cuando lo probaron y se dieron cuenta que era tan delicioso como parecía. Y eso que ya estaban extasiadas por la pizza.

Me encantó descubrir este hermoso lugar en Las Mercedes y -mucho más- darme cuenta de lo divino que puede ser salir a comer un miércoles cualquiera.

PD: En cuanto a los precios, la cuenta fueron como 1500bs (una pizza para dos personas, café, jugo y postre compartido) Soy mala juzgando precios, así que ustedes vean.

PD2: Me quiero casar con ese mil hojas de chocolate y arequipe ¡QUE EXCELENTE INVENTO!

10 abr 2015

Una serie de eventos desafortunados.

Seguro fue porque no se tomó el jugo de naranja esa mañana ¿O será porque se puso las medias dispares? Era algo sencillo de recordar, de eso estaba segura, estas cosas, al final, solo pasan por tonterías. Tal vez había sido que le agregó dos lonjas extras de queso a su sándwich y no se sintió culpable al respecto. O que empezó un nuevo libro cuando iba en el tren que la llevaría a sus clases.

La verdad es que no parecía haber una conexión lógica entre tales eventos, pero cuando llegó a la Universidad sitió como si se le hubiese quedado algo en casa. Pudo haber sido el libro que había quedado olvidado o su inocencia. O ambos. Si era el libro no podía hacer mucho, una historia mal contada sobre brujas y vampiros no se iba a mover de dónde la hubiese dejado; pero si era el caso de su inocencia, tendría más problemas que retrasar una lectura antes de dormir. Si eso era lo que se le había quedado, tendría un día de tropezones y malas caras para todos, no se oiría el sonido de su risa ni se le vería caminando por el borde de las aceras intentando agarrar las hojas otoñales que caen en su efímero viaje al pavimento.

Pudo haber dejado también su ingenio, esa rapidez de respuesta acertada que la caracterizaba, por lo que cuando entró a su clase se quedó callada mientras observaba a los demás hacer las participaciones que normalmente corresponderían a ella; también fue por eso que el profesor la ignoró con felicidad por primera vez desde que había comenzado el curso, así no tendría que fingir querer darle la palabra y escucharla por dos horas que se asemejaban a la eternidad. Sus compañeros tampoco pudieron extrañarla menos, les encantaba que estuviese presente para ver como otros también tenían voces y estaban dispuestos a levantarla.

Su gracia también se podría haber encontrado perdida, pero esto era mucho más difícil de observar, no es como si todos observaran su forma de caminar y la manera en la que casi no tocaba el suelo cuando lo hacía; o la forma en la que movía las manos con cada ademán pareciendo un río que fluye desde una montaña y desciende lenta y pacíficamente sobre la praderas.

Pero ella siguió pensando que era algo más que las cualidades que mejor la definían estuviesen perdidas, ella siguió atribuyéndolo a que había elegido la ensalada César para almorzar en vez de las costillas, que había preferido la Coca-Cola sobre el agua o que no había dejado suficiente propina para el mesero. El hecho de que estuviese distraída cuando se encontró con su prometido no le pareció importante, incluso cuando él hizo más que besarla en el asiento de un parque mientras el atardecer los bañaba y ella retenía pequeños gritos de placer y él se regodeaba por ello manteniendo los suyos.

Incluso se atrevió a contradecir esa inquietud que se manifestaba por su pecho y que sentía pesada en su estómago diciendo que todo estaba bien, que solo había sido un día diferente; se sirvió una copa de vino tinto, a pesar de que siempre bebía blanco, y se acomodó en el sofá nuevo de su casa en los brazos de su prometido mientras intentaba creerse eso. Porque no hay nada más desesperante que querer creer algo aun cuando sabes que, precisamente, por algo no lo haces.

Hubiese sido inteligente de su parte haber prestado atención a cada señal que el día le lanzó para prevenirla, solo que era realmente imposible descifrar eso que para el destino era tan obvio, así que quizás al final no fue nada de eso, pero de igual manera, cuando el día hubo acabado, terminó perdiéndolo todo.


4 abr 2015

Príncipes.

Él es uno de esos chicos de sonrisa fácil, de esos que están sonriendo antes de que tú los veas y su sonrisa solo se ensancha más cuando ven la tuya. Porque no puedes evitar sonreír. Nunca.
Él es de esos que les encanta complacerte en cada pequeña cosa que quieras, alguien con quien solo mencionar algo ya está dispuesto a cumplirlo.
Él es de esos que recuerdan lo que dices porque te escuchan, que prestan atención a tus palabras y te sorprenden con cualquier detalle relacionado con ellas.
Él es de esos que te hablan de frente, que es franco y de verdad lo intenta, es creativo, es ingenioso.
Él es todo lo bueno, lo que las chicas soñamos vuelto realidad.
Y aun así no lo quieres...

Hacen algún tiempo ya, en una conversación de amigas, discutíamos sobre los chicos con los que habíamos salido: los buenos y los malos, los que se robaron nuestro corazón para destrozarlo y los que se enamoraron aun cuando nosotras dijimos que no lo hicieran y recuerdo perfectamente que mi amiga dijo "¿Por qué será que uno no puede enamorarse de un príncipe?", término que desde entonces adoré y uso con frecuencia.

Verán, un príncipe es un chico que tiene todo lo que alguna vez deseaste y un poco más [[no se engañen ni quieran engañar a otros, una siempre simpatiza más con "cualidades" específicas]] o con las que uno cree que será más fácil para caer perdidamente enamorada: que hable otro idioma, que toque la guitarra, que pueda eructar el abecedario de atrás hacía adelante o lo que sea que les guste a ustedes; pero este chico no es solo eso, además es un perfecto caballero, se interesa por lo que le dices, ansia por pasar tiempo contigo y [[lo mejor de todo]] es heterosexual.

Cuando te encuentras con un príncipe en esta vida crees que al fin todo tiene sentido, que ya fue suficiente de besar sapos, de pasar vacaciones sola y que ya es tiempo de invitar a alguien a casa o tener a alguien para salir corriendo de ella. Así que empiezas a tratar a este príncipe, sales con él, te babeas por su interés en ti y le cuentas a todas tus amigas que estás saliendo con el hombre de tus sueños [[solo que esta vez es real]]; pasará algo de tiempo antes de que te des cuenta que algo no está bien, que, cuando al fin tienes todo lo que quieres, ahora realmente no te llena tanto como creíste alguna vez que lo haría y entonces te dices "¿Pero qué carrizo está mal conmigo?" y al final terminas sintiéndote mal porque tienes a un chico maravilloso que estaría dispuesto a todo por ti y tú no le correspondes de la misma manera.

Así que terminas dejando al príncipe. [[O terminas en una relación tóxica porque crees que puedes fabricar sentimientos]]

La cosa es que estas espectaculares criaturas de Dios no tienen la culpa, y tampoco la tienes tú. Piénsalo bien: estás poniendo al cerebro decidir lo que le corresponde al corazón [[Y sí, sé que es un cliché, pero ajá sue me]] y ni siquiera es algo que puedas evitar. Desde que somos pequeñas la sociedad nos encamina a querer una familia y un hogar [[o al menos lo intenta]] y siempre te lo plantean con un esposo que tenga ciertas cualidades, a medida de que pasa el tiempo tu las vas ajustando con tus gustos y particularidades y antes de que puedas decir algo, ya tienes una lista de criterios que irás marcando cuando conozcas a alguien con potencial; lo que intentas es que algo meramente racional llegue a asuntos de lo sentimental ¿Para que me sirve que un novio hable francés fluidamente? Ah, si, que bien, puede ordenar la comida en cierto tipo de restaurantes y me dice cosas que suenan preciosas cuando estamos juntos; pero eso jamás definirá tu relación. A mí me gusta verlo como cosas accesorias, tipo que chévere que lo hagas más que Oh por Dios, no puedo salir contigo porque no lo hagas.

Pero de cierta manera, la sociedad no tiene la culpa de que tú y el príncipe no congenien, es algo que va más allá y que se adentra en el rincón superior izquierdo de nuestro pecho o en el centro del cerebro o en la amígdala o en un bebé volador con pañales que sabe usar arco y flecha. Es de esas cosas que por más que quieras controlar simplemente no van a pasar, puedes encontrar a la mismísima representación de todo lo que alguna vez quisiste, but life knows best.

Y conozco príncipes. He tenido la dicha de salir con unos cuantos príncipes que se han cruzado por mi camino y si algo he aprendido de ellos es lo siguiente [[o al menos así lo veo yo]]: primero que nada, no te límites de salir con uno, es una de las mejores experiencias que puedes tener [[a todas nos gusta que nos traten como princesas de vez en cuando]]; segundo, puedes intentarlo siempre y cuando él sepa lo que está pasando [[que quizás tú no estás tan adentro como lo está él]]; otra cosa que he aprendido sobre los príncipes, es que son felices siendo así, nadie los manda ni lo hacen por obligación ni nada son así [[y eso los hace más bellos]] por ende sentirte mal por no corresponderle a un príncipe es ilógico, sería como que alguien se sintiera mal porque tú colaboras con caridades o recoges basura de la calle cuando la ves, es decir, por cosas que te nazcan a ti. Otra cosa importante es que muchas veces ellos no quieren una princesa [[lo cual es genial]] por lo que no te sientas comprometida a ser una. Y, creo que el aprendizaje más importante, es recordar que siempre puedes decirle que no a un príncipe; ya que porque sea el Sr. Perfección no significa que estés obligada a salir con él [[aunque tus amigas te empujen todo lo posible para que eso pase]]

En fin, tenía una gran idea de lo que iba a ser este post, pero creo que se diluyó en el camino. O no. [[estoy perdiendo facultades]]. El punto es que muchas veces puedes creer que quieres o necesitas algo bastante específico, solo para que cuando lo tengas te des cuenta que eso no era ni de cerca lo que se ajustaba a tu realidad. Y a veces lo que va con tu realidad es aquello que nunca consideraste. Por eso es bueno dejarte sorprender. Después de todo, una vez que nos enamoramos, hasta la rana más fea del estanque se hace príncipe. Tu príncipe.

PD: Si, es un choque terrible aceptar que no quieres al príncipe y que en su lugar te enamoraste del ladrón sin escrúpulos o el vagabundo de la calle o el duque o de ya-no-sé-quién.

PD2: Conocer príncipes es una de las cosas más lindas y tortuosas de la vida. [[te hacen desear uno solo para que cuando llegue hagas una internalización de todo esto OTRA VEZ]]

PD3: No estoy diciendo que con los príncipes no funciones, sino que quizás ese no es tu príncipe.

PD4: Mencioné mucho la palabra príncipe [[18 veces]]

Pretty charming, ah?

27 mar 2015

A ti que te vas - o que te fuiste.

Primero que nada quiero decirte que esta carta no es para disuadirte de tu decisión, es simplemente un último recuerdo para ti que vas mientras yo me quedo. Y no lo digo a manera de queja o reclamo; después de todo cada quien es dueño de sus planes y sueños; y aunque comprenda tus razones para marcharte, aun no las comparto lo suficiente, por lo que te dedicaré las siguientes palabras:

Espero que hayas tenido suerte con todo el papeleo que tuviste que hacer, que te hayan tocado los funcionarios menos gruñones y más eficientes, que hayas finalizado todos tus trámites y que en ese último viaje por carretera hayas disfrutado de manejar entre las montañas y al ras de las nubes, viendo el oro trigueño de nuestros jardines eternos y espiando entre los árboles a la luna o al sol. Que hayas sentido el asfalto bajo las ruedas del carro y ese brinco agitado en el corazón cuando esquivas una irregularidad. Que hayas tenido una despedida adecuada y hayas hecho la promesa de volver para visitar.

Porque hay algo curioso sobre poder elegir qué vamos a extrañar.

Y como adoramos extrañar lo que ya no tenemos, para ti serán las hallacas en navidad, los días feriados y el clima tropical,  para mí serás tú y todo lo que dejas aquí,  porque no te va a pesar irte sino todo lo que dejas. Y verás que con lo mucho que ayuda Skype, en realidad no ayuda tanto. Quizás estoy omitiendo la carismática personalidad de nuestra gente o su ingenio o lo sencillo que es todo en el país de lo posible, pero tú ya debes saber bastante de eso.

También te quiero advertir que cuando escuches “Venezuela”, así estés nuevamente en nuestro territorio, probablemente empezarás a llorar o se te hará un nudo en la garganta; porque una vez que te despides de la cromointerferencia ambientación de color aditivo de Cruz Diez en el aeropuerto de Maiquetía no hay forma de que sientas esa canción igual. O que veas nuestra bandera y no te acerques a ver quién es o si escuchas nuestro acento no quieras iniciar una conversación.  Porque son cosas que ocurrirán e incluso no te darás cuenta, es como buscar la pieza que siempre faltará del rompecabezas.

Pero no te agobies, esto pasará. Así como el ansia de buscar las diferencias y similitudes para formar un nuevo hogar, la nostalgia por el sabor de la comida y la costumbre de hacer el cambio a nuestra moneda. Las nuevas costumbres y rutinas, la cultura y sus particularidades,  la gente y las nuevas posibilidades, intentarán colarse en ti; pero la sangre que corre por tus venas siempre será tricolor con vinotinto, porque los atropellos a nuestro país los vivirás conmigo, porque te enorgullecerás de sus triunfos y, sobre todo, porque dejas un pedacito de tu corazón en esta tierra que te vio crecer.

Así que espero que hayas doblado bien tus sueños y los hayas empacado en la maleta. Porque una vida no cabe en ella, pero los sueños si.



17 mar 2015

Semestre IX - Casi, casi

Eeeeh. Me emocioné con las vacaciones. Esa es la verdad. Y en semana y media [[que es todo lo que tendré de mis últimas vacaciones inter-semestrales, si Dios quiere]] me dediqué a dormir, leer, comer y cocinar. Les diría que lo siento, pero no sería verdad.

Nos tocó psicoanálisis
Lo que si es verdad es que terminé otro semestre en la espléndida Universidad Central de Venezuela, así que, si están llevando la cuenta, habrán notado que es el noveno. Lo cual quiere decir que me queda un semestre [[el cual comencé el miércoles]]. Recordarán que comencé el noveno semestre el 01/12 del año pasado y que cursé ocho materias. Una de ellas no pertenecía a la mención, pero era obligatoria, se llamaba Teorías Psicológicas lo que se suponía tenía que ser un salón mixto de todas las menciones, resultó ser un salón de Clínica y Dinámica con un par de personas de Social y una de Asesoramiento, además que eramos como doce en el salón de clase. En un principio, sentía que era el peor tiempo invertido de la vida y de paso el horario era terrible [[de 5.30-7]]; pero hubo una pregunta que la profe nos hizo el primer día y a la cual dedicaré un post luego, era más o menos como Hoy, primero de diciembre del dos mil quince, ¿Qué los hace estar aquí? ¿Qué los mantiene estudiando psicología? ¿Por qué la eligieron en primer lugar?. Luego de eso la clase se resumía en personas que no leían y no las preparaban y en un repaso de materias que vimos en primer semestre y en responder todas las preguntas porque teníamos una clase de la mención que nos preparaba para todo eso así que parecía que leíamos para esa. Ja. Las evaluaciones fueron algo confusas: un examen tipo escupe-todo-lo-que-sepas-y-más, un ensayo reflexivo y personal y un debate que fue verdaderamente patético porque no nos dieron los temas a tiempo y todos estuvimos lanzando flechas por la vida.

Ya con las materias de la mención, cursé cuatro y lo que pensé sería un semestre genialoso por todo lo que iba a ver se convirtió en uno de los más pesados. Una de las materias fue Retardo en el Desarrollo, el de la materia fue excelente, el material estaba muy completo y tuvimos una unidad que fue fundamental para el desarrollo de mi tesis así que no puedo quejarme; tuvimos invitados [[unos excelentes, otros erh]], los ejemplos que creía increíbles que se decían en clases eran realmente los que salían en las guías [[de lo cual me daba cuenta cuando estudiaba para el examen, claro]] y los exámenes eran... Extraños. Eran como preguntas abiertas de una línea que tenías que leer bien para saber que responder, o al menos así fue el primero, luego tuvimos otro que estaba aun más fácil y el último fue casi un chiste. Fue muy extraño todo, pero tengo buen material para trabajar con niños so.

Otra de las materias que vi este semestre fue Criminología que por más interesante que creí que fuera a ser... No lo fue. Ni un poquito. Quiero decir, teníamos estos profesores que por primera vez se encargaban de la materia y ni siquiera eran de nuestra mención así que nos hablaban de la de ellos y no intentaban sino que hiciéramos las cosas a su manera. Incluso me llamaron al departamento porque habían recibido una queja de mi comportamiento. I mean. Ugh. Otra cosa importante fue que la única evaluación era un ensayo con defensa, lo cual al principio pensé que era genial porque un ensayo pocas veces puede estar mal, pero con el desarrollo de las clases se convirtió en una pesadilla porque eran temas pesados que no quería interpretar. En fin. Fue... Una experiencia diferente que me alegro haya terminado.

Seguimos con Prácticas III, lo cual se lee como tres pacientes, tres informes, tres resúmenes, tres esquemas. Wuju. Esta es la materia donde se suma todo lo que has aprendido y tienes la oportunidad de ejercerlo con un paciente. Lo cual es genial porque puedes ver el fruto de todas las horas de estudio y que realmente has aprendido un montón de cosas útiles para la profesión y para la vida. Lo que no era tan genial era tener asesorías con tres personas más, es decir, analizar dieciséis casos. Y ni siquiera era que me molestaran mis compañeros, porque los adoro muchito y son super inteligentes y aportan perspectivas muy interesantes que yo probablemente no habría considerado; era solo que fue un montón de llegadas y salidas tardes, de tener un profesor que se iba por las ramas y al cual no estaba acostumbrada [[tuvimos un cambio de profe, btw]] y que incluso decía groserías [[demándenme por ser vieja escuela]].

La última materia de la mención que cursé este semestre fue Teoría de los Tratamientos la cual pensaba que iba a ser el peor dolor en el trasero, pensaba que sería sobre de donde surgió cada tratamiento y ¿Quién quiere más historia?. Pero no, terminó siendo la sorpresa del semestre. Y una buena, para variar. No solo hizo que nos cuestionara que tipo de psicólogos somos y vamos a hacer, cómo y cuando actuaremos bajo determinado paradigma y la genial exposición de la formula más compleja y completa que, hasta ahora y según lo que creo, explica el comportamiento humano. MATEMÁTICA EN PSICOLOGÍA. Claro que estaba feliz, ja. Aunque no fuera el tipo de [[y si lo hacía no me di cuenta]] y las clases, a pesar de ser de tres horas, pasaban rápido [[en su mayoría]]
matemática donde sustituyes elementos o despejas una incógnita. Las clases eran preparadas por nosotros, el profesor las guiaba en base al esquema que le entregábamos y luego podíamos presentar el examen cuando quisiéramos una vez que los temas se acabaran, el cual era verbal y de tipo analítico y diferente a cualquier examen que hubiese presentado antes en la Escuela. Otra cosa importante sobre esta materia es que el profesor que teníamos era super joven y sabía demasiado, no había pregunta que no contestara o que regresara para luego contestarla

Sé que tan solo van cinco materias, pero creo que es importante aclarar algo a este punto. Los profesores fueron un punto muy importante para mí en la percepción que tuve del semestre. En un principio estaba enfrascada en que eran profesores noveles [[Yep, cada uno de ellos]]; pero luego estaba el profesor de la última materia que les describí y me di cuenta que las cosas simplemente no eran así, hay más que un título en educación o pedagogía o el conocimiento que te hace ser profesor [[que te hace ser cualquier cosa, la verdad]] y es la disposición que tengas para enfrentar ese hecho. No es que seas joven o viejo, que sepas mucho o poco; sino que confíes en ello y sepas como demostrarlo. Ir más allá del molde, lo cual a la gente le molesta porque requiere mucho más esfuerzo, claro. Así que si, fue un semestre para descubrir un montón de cosas, desde ver cómo afecta un profesor en la materia que da hasta descubrir que no todos los noveles son malos.

Ya en las otras tres materias fue todo mucho más relajado ¿Que cómo digo eso si la Tesis está incluída allí? Sencillo: Organización [[ser una loca del control también ayuda]] La verdad es que tengo un compañero de tesis que siempre está en la misma página que yo y una co-compañera dispuesta siempre a trabajar en la tesis en las horas que teníamos libres entre clases, así que sí, esa parte fue sencilla. Todo custodiado por una tutora genial que siempre encuentra soluciones a los problemas. El Servicio Comunitario está avanzando cada día aunque trabajar con doctores sea algo difícil, es impresionante como algunos de ellos se pueden considerar una especie superior. Y la materia que me falta es una que estaba diseñada en torno a mi tesis, así que no fue más allá que el peso de una pluma en mi hombro.

Cartelera de asignación de Consultorios
En cuanto a las actividades extra-académicas: me uní al equipo de fútbol de la Escuela, sigo de pasante en el servicio, fui la representante estudiantil principal en la comisión electoral de mi Facultad [[estuve desde las seis de la mañana hasta las doce en la Universidad, gracias]], no fui delegada de nada y estuve al pendiente de todo. Como siempre hago. La verdad es que fue un semestre valioso, pero en el área personal. Con tantos ensayos terminé conociéndome más, con tantos altercados, aprendí a controlarme más [[y a cuando dejarme ir]], aprendí que los amigos llegan y se van y algunos permanecen y otros un día simplemente no te saludan en el pasillo, que las personas con las que estudio son sumamente inteligentes, quizás no todos, pero la mayoría. Y lo que hay en las mentes de aquellas que no hablan, pero es super valioso y cuando te lo dicen solo quieres que lo repitan en voz alta para que todos escuchen esa maravilla. También que a veces necesitas ver exactamente
Almorzando <3 i="">
el mismo contenido que viste cuando comenzaste, para darte cuenta de lo mucho que has cambiado y aprendido, y que el análisis que tenían en ese entonces no es el mismo.

Escapados
Que las personas que están dispuestas a hacer algo por ti, simplemente lo hacen. Que jugar fútbol es sumamente divertido, pero la preparación física no lo es tanto. De visitar partes de Caracas que no conocía. De pintar un tablero para darle color a la oficina mientras organizas los consultorios de los terapeutas, de encontrarle morados a tu compañero de tesis, de tomar fotos durante clases, hacer caras y simplemente vegetar por temas que no te interesan. De saltarse clases para ir a Mokambo. De que te convenzan que la mente existe. De que el pasillo sea la mejor cama, de cambiar los miércoles de donas a los lunes y que otros se unan a la tradición. De amar más que nunca tu casa de estudio. De jugar con los pacientes de tus compañeros porque son niños adorables. De seguir saludando de la misma manera después de cuatro años, de que a pesar que no hablen todos los días, el cariño siga siendo el mismo. De tener el mejor grupo de prácticas. De pintarte la mano en una clase aburrida. De que tu tesis sea aprobada. De entrar a quirófano a pesar de no ser doctor. De escaparte una noche al teatro. De que te citen en el pizarrón. De salirme con la mía casi siempre y de aprender de todo. De correr entre los aspersores en un jardín de la Universidad de noche. De correr entre donde atiendes a donde estudias. De fantasmas bautizados.

Y de tener el mejor triángulo que pudieras desear.
Somos un triángulo porque somos tres y decir trío sonaba raro ¿O.K?


Pasillo <3 i="">
Noche de teatro
El regalo más bonito
Lunes de donas con la cuchu
Una pasante aburrida
De paseo por el centro
Miércoles de donas 

La familia feliz [[Soy Audrey]]


Nadie está aburrido antes de clases
Almuerzo con mi tutora y el triángulo
Décimo no significa madurez
 

Escapada a la playa
Vista desde dirección
Marco teórico
Pasante aburrida con tacos
Los psicólogos hacemos de todo.
Hasta rescatar nidos de pajaritos
Fin de semestre :D








6 feb 2015

Te deseo...

Te deseo primero que ames

Te deseo primero que ames y que,
Amando, también seas amado.

Y que, de no ser así, seas breve en olvidar
Y que después de olvidar no guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así, pero que si es,
Sepas ser sin desesperar.

Te deseo también que tengas amigos y que,
Incluso malos e inconsecuentes, sean valientes y fieles,
Y que por lo menos haya uno en quien puedas confiar sin dudar.

Y porque la vida es así, te deseo también que tengas
Enemigos. Ni muchos ni pocos, en la medida exacta para que,
Algunas veces, te cuestiones tus propias certezas.

Y que entre ellos, haya por lo menos uno que sea justo,
Para que no te sientas demasiado seguro.

Te deseo además que seas útil, mas no insustituible.
Y que en los momentos malos, cuando no quede nada más,
Esa utilidad sea suficiente para mantenerte en pie.

Igualmente te deseo que seas tolerante;
No con los que se equivocan poco, porque eso es fácil,
Sino con los que se equivocan mucho e irremediablemente,
Y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
Sirvas de ejemplo a otros.

Te deseo que siendo joven no madures demasiado deprisa,
Y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,
Y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer y su dolor
Y es necesario dejar que fluyan entre nosotros.

Te deseo de paso que seas triste,
No todo el año sino apenas un día.
Pero que en ese día descubras que la risa diaria es buena,
Que la risa habitual es sosa y la risa constante es malsana.

Te deseo que descubras, con urgencia máxima,
Por encima y a pesar de todo, que existen
Y que te rodean seres oprimidos
Tratados con injusticia, y personas infelices.

Te deseo que acaricies un gato, alimentes un pájaro
Y oigas a un jilguero erguir triunfante su canto matinal,
Porque de esta manera te sentirás bien por nada.

Deseo también que plantes una semilla,
Por más minúscula que sea, y la acompañes en su crecimiento,
Para que descubras de cuántas vidas está hecho un árbol.

Te deseo, además, que tengas dinero,
Porque es necesario ser práctico.
Y que por lo menos una vez por año pongas algo
De ese dinero enfrente de ti y digas: “Esto es mío”,
Sólo para que quede claro quién es el dueño de quién.

Te deseo también que ninguno de tus afectos muera
Pero que, si muere alguno, puedas llorar sin lamentarte
Y sufrir sin sentirte culpable.

Te deseo por fin que, siendo hombre, tengas una buena mujer,
Y que, siendo mujer, tengas un buen hombre
Mañana y al día siguiente, y que cuando estéis exhaustos
Y sonrientes, aún sobre amor para empezar de nuevo.

Si todas estas cosas llegaran a pasar,
No tengo nada más que desearte.

- Victor Hugo (en 1800 algo...)

31 ene 2015

Cumpleaños feliz...

Pues si, damas y caballeros, este espacio hoy esta cumpliendo cinco años! Pareciera que fue ayer cuando en una noche tan tardía como esta decidí escribir la primera entrada y estrenar mi blog, con el paso del tiempo no solo ha cambiado de todo lo que he hablado y opinado, sino que toda la estructura lo ha hecho... Hoy por hoy, cuento con 65 seguidores, 250 entradas publicadas [[26 en este año]], un total de 89560 visitas, hermosos comentarios sobre él y mucha felicidad que me ha traído.

Este año no cambié la apariencia [[aunque en estos días le cambiaré el header así que esperenlo]] pero les tengo un par de secciones nuevas que trataré que sean constantes: la primera se llama ¿Por qué...? que, aunque ya había publicado al menos una entrada al respecto, intentaré explicar las razones por las cuales yo pienso que se dan ciertas cosas, gustos o fenómenos que se me vayan ocurriendo.

La segunda se llamará Rinconeando verán, desde hace un tiempo he estado pensando en escribir una novela ambientada en Caracas [[Nombre probable: Perdida en Caracas]] que aun no sé si iré publicando por acá los capítulos o cuando la voy a comenzar, pero el punto de la sección es conocer al menos un lugar nuevo de mi querida capital dónde comer, leer, divertirme, relajarme o cualquier-otra-cosa. Si, también es una excusa para ver de qué me estoy perdiendo y esas cosas.

Y por último, estará la sección PejeBook Ajá, se estarán preguntando ¿Quiénes son los Pejelagartos y por qué tienen un nombre tan raro? Bueno, son tres queridos amigos con los que tengo un grupo de Whatsapp que comenzó tipo club de lectura, pero que luego los libros pasaron a ser un sabroso agregado que disfrutamos cuando tenemos tiempo, de resto son puras ocurrencias, chistes malos, botadas del grupo y un montón de cosas divertidas que irán conociendo. En la primera entrada que haga les explicaré mejor todo.

Bueeeeno, quizás no es mucho, pero realmente estoy motivada con cada una de las secciones y veremos que sale. Espero que puedan llegar a disfrutarlas tanto como yo y que las sigan de cerca.

Además de eso, acá les dejo el Top 10 de las entradas más vistas en el 2014, así que les invito a que las lean por primera vez, las recuerden [[ciertamente, yo lo hice]] y vean si alguna de sus favoritas se coleó. Una vez más, les agradezco por mantenerse conmigo durante los estos cinco años o integrarse en el medio del camino


1.- También lo hago cuando no está. 74
2.- Día 5 - gordear, gordear, gordear. 73
3.- Semestre VIII - ¿Se acabó? 72
4.- No es solo un mes. 67
5.- Amistad. 58
6.- Semestre VII - 8/8/8/8 56
7.- Trenes. 54
8.- Día 11 - <3 a=""> 54
9.- Luciérnagas. 52
10.- Otra vez. 50

Feliz cumpleaños, mi pequeño PiensaLale