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17 mar 2015

Semestre IX - Casi, casi

Eeeeh. Me emocioné con las vacaciones. Esa es la verdad. Y en semana y media [[que es todo lo que tendré de mis últimas vacaciones inter-semestrales, si Dios quiere]] me dediqué a dormir, leer, comer y cocinar. Les diría que lo siento, pero no sería verdad.

Nos tocó psicoanálisis
Lo que si es verdad es que terminé otro semestre en la espléndida Universidad Central de Venezuela, así que, si están llevando la cuenta, habrán notado que es el noveno. Lo cual quiere decir que me queda un semestre [[el cual comencé el miércoles]]. Recordarán que comencé el noveno semestre el 01/12 del año pasado y que cursé ocho materias. Una de ellas no pertenecía a la mención, pero era obligatoria, se llamaba Teorías Psicológicas lo que se suponía tenía que ser un salón mixto de todas las menciones, resultó ser un salón de Clínica y Dinámica con un par de personas de Social y una de Asesoramiento, además que eramos como doce en el salón de clase. En un principio, sentía que era el peor tiempo invertido de la vida y de paso el horario era terrible [[de 5.30-7]]; pero hubo una pregunta que la profe nos hizo el primer día y a la cual dedicaré un post luego, era más o menos como Hoy, primero de diciembre del dos mil quince, ¿Qué los hace estar aquí? ¿Qué los mantiene estudiando psicología? ¿Por qué la eligieron en primer lugar?. Luego de eso la clase se resumía en personas que no leían y no las preparaban y en un repaso de materias que vimos en primer semestre y en responder todas las preguntas porque teníamos una clase de la mención que nos preparaba para todo eso así que parecía que leíamos para esa. Ja. Las evaluaciones fueron algo confusas: un examen tipo escupe-todo-lo-que-sepas-y-más, un ensayo reflexivo y personal y un debate que fue verdaderamente patético porque no nos dieron los temas a tiempo y todos estuvimos lanzando flechas por la vida.

Ya con las materias de la mención, cursé cuatro y lo que pensé sería un semestre genialoso por todo lo que iba a ver se convirtió en uno de los más pesados. Una de las materias fue Retardo en el Desarrollo, el de la materia fue excelente, el material estaba muy completo y tuvimos una unidad que fue fundamental para el desarrollo de mi tesis así que no puedo quejarme; tuvimos invitados [[unos excelentes, otros erh]], los ejemplos que creía increíbles que se decían en clases eran realmente los que salían en las guías [[de lo cual me daba cuenta cuando estudiaba para el examen, claro]] y los exámenes eran... Extraños. Eran como preguntas abiertas de una línea que tenías que leer bien para saber que responder, o al menos así fue el primero, luego tuvimos otro que estaba aun más fácil y el último fue casi un chiste. Fue muy extraño todo, pero tengo buen material para trabajar con niños so.

Otra de las materias que vi este semestre fue Criminología que por más interesante que creí que fuera a ser... No lo fue. Ni un poquito. Quiero decir, teníamos estos profesores que por primera vez se encargaban de la materia y ni siquiera eran de nuestra mención así que nos hablaban de la de ellos y no intentaban sino que hiciéramos las cosas a su manera. Incluso me llamaron al departamento porque habían recibido una queja de mi comportamiento. I mean. Ugh. Otra cosa importante fue que la única evaluación era un ensayo con defensa, lo cual al principio pensé que era genial porque un ensayo pocas veces puede estar mal, pero con el desarrollo de las clases se convirtió en una pesadilla porque eran temas pesados que no quería interpretar. En fin. Fue... Una experiencia diferente que me alegro haya terminado.

Seguimos con Prácticas III, lo cual se lee como tres pacientes, tres informes, tres resúmenes, tres esquemas. Wuju. Esta es la materia donde se suma todo lo que has aprendido y tienes la oportunidad de ejercerlo con un paciente. Lo cual es genial porque puedes ver el fruto de todas las horas de estudio y que realmente has aprendido un montón de cosas útiles para la profesión y para la vida. Lo que no era tan genial era tener asesorías con tres personas más, es decir, analizar dieciséis casos. Y ni siquiera era que me molestaran mis compañeros, porque los adoro muchito y son super inteligentes y aportan perspectivas muy interesantes que yo probablemente no habría considerado; era solo que fue un montón de llegadas y salidas tardes, de tener un profesor que se iba por las ramas y al cual no estaba acostumbrada [[tuvimos un cambio de profe, btw]] y que incluso decía groserías [[demándenme por ser vieja escuela]].

La última materia de la mención que cursé este semestre fue Teoría de los Tratamientos la cual pensaba que iba a ser el peor dolor en el trasero, pensaba que sería sobre de donde surgió cada tratamiento y ¿Quién quiere más historia?. Pero no, terminó siendo la sorpresa del semestre. Y una buena, para variar. No solo hizo que nos cuestionara que tipo de psicólogos somos y vamos a hacer, cómo y cuando actuaremos bajo determinado paradigma y la genial exposición de la formula más compleja y completa que, hasta ahora y según lo que creo, explica el comportamiento humano. MATEMÁTICA EN PSICOLOGÍA. Claro que estaba feliz, ja. Aunque no fuera el tipo de [[y si lo hacía no me di cuenta]] y las clases, a pesar de ser de tres horas, pasaban rápido [[en su mayoría]]
matemática donde sustituyes elementos o despejas una incógnita. Las clases eran preparadas por nosotros, el profesor las guiaba en base al esquema que le entregábamos y luego podíamos presentar el examen cuando quisiéramos una vez que los temas se acabaran, el cual era verbal y de tipo analítico y diferente a cualquier examen que hubiese presentado antes en la Escuela. Otra cosa importante sobre esta materia es que el profesor que teníamos era super joven y sabía demasiado, no había pregunta que no contestara o que regresara para luego contestarla

Sé que tan solo van cinco materias, pero creo que es importante aclarar algo a este punto. Los profesores fueron un punto muy importante para mí en la percepción que tuve del semestre. En un principio estaba enfrascada en que eran profesores noveles [[Yep, cada uno de ellos]]; pero luego estaba el profesor de la última materia que les describí y me di cuenta que las cosas simplemente no eran así, hay más que un título en educación o pedagogía o el conocimiento que te hace ser profesor [[que te hace ser cualquier cosa, la verdad]] y es la disposición que tengas para enfrentar ese hecho. No es que seas joven o viejo, que sepas mucho o poco; sino que confíes en ello y sepas como demostrarlo. Ir más allá del molde, lo cual a la gente le molesta porque requiere mucho más esfuerzo, claro. Así que si, fue un semestre para descubrir un montón de cosas, desde ver cómo afecta un profesor en la materia que da hasta descubrir que no todos los noveles son malos.

Ya en las otras tres materias fue todo mucho más relajado ¿Que cómo digo eso si la Tesis está incluída allí? Sencillo: Organización [[ser una loca del control también ayuda]] La verdad es que tengo un compañero de tesis que siempre está en la misma página que yo y una co-compañera dispuesta siempre a trabajar en la tesis en las horas que teníamos libres entre clases, así que sí, esa parte fue sencilla. Todo custodiado por una tutora genial que siempre encuentra soluciones a los problemas. El Servicio Comunitario está avanzando cada día aunque trabajar con doctores sea algo difícil, es impresionante como algunos de ellos se pueden considerar una especie superior. Y la materia que me falta es una que estaba diseñada en torno a mi tesis, así que no fue más allá que el peso de una pluma en mi hombro.

Cartelera de asignación de Consultorios
En cuanto a las actividades extra-académicas: me uní al equipo de fútbol de la Escuela, sigo de pasante en el servicio, fui la representante estudiantil principal en la comisión electoral de mi Facultad [[estuve desde las seis de la mañana hasta las doce en la Universidad, gracias]], no fui delegada de nada y estuve al pendiente de todo. Como siempre hago. La verdad es que fue un semestre valioso, pero en el área personal. Con tantos ensayos terminé conociéndome más, con tantos altercados, aprendí a controlarme más [[y a cuando dejarme ir]], aprendí que los amigos llegan y se van y algunos permanecen y otros un día simplemente no te saludan en el pasillo, que las personas con las que estudio son sumamente inteligentes, quizás no todos, pero la mayoría. Y lo que hay en las mentes de aquellas que no hablan, pero es super valioso y cuando te lo dicen solo quieres que lo repitan en voz alta para que todos escuchen esa maravilla. También que a veces necesitas ver exactamente
Almorzando <3 i="">
el mismo contenido que viste cuando comenzaste, para darte cuenta de lo mucho que has cambiado y aprendido, y que el análisis que tenían en ese entonces no es el mismo.

Escapados
Que las personas que están dispuestas a hacer algo por ti, simplemente lo hacen. Que jugar fútbol es sumamente divertido, pero la preparación física no lo es tanto. De visitar partes de Caracas que no conocía. De pintar un tablero para darle color a la oficina mientras organizas los consultorios de los terapeutas, de encontrarle morados a tu compañero de tesis, de tomar fotos durante clases, hacer caras y simplemente vegetar por temas que no te interesan. De saltarse clases para ir a Mokambo. De que te convenzan que la mente existe. De que el pasillo sea la mejor cama, de cambiar los miércoles de donas a los lunes y que otros se unan a la tradición. De amar más que nunca tu casa de estudio. De jugar con los pacientes de tus compañeros porque son niños adorables. De seguir saludando de la misma manera después de cuatro años, de que a pesar que no hablen todos los días, el cariño siga siendo el mismo. De tener el mejor grupo de prácticas. De pintarte la mano en una clase aburrida. De que tu tesis sea aprobada. De entrar a quirófano a pesar de no ser doctor. De escaparte una noche al teatro. De que te citen en el pizarrón. De salirme con la mía casi siempre y de aprender de todo. De correr entre los aspersores en un jardín de la Universidad de noche. De correr entre donde atiendes a donde estudias. De fantasmas bautizados.

Y de tener el mejor triángulo que pudieras desear.
Somos un triángulo porque somos tres y decir trío sonaba raro ¿O.K?


Pasillo <3 i="">
Noche de teatro
El regalo más bonito
Lunes de donas con la cuchu
Una pasante aburrida
De paseo por el centro
Miércoles de donas 

La familia feliz [[Soy Audrey]]


Nadie está aburrido antes de clases
Almuerzo con mi tutora y el triángulo
Décimo no significa madurez
 

Escapada a la playa
Vista desde dirección
Marco teórico
Pasante aburrida con tacos
Los psicólogos hacemos de todo.
Hasta rescatar nidos de pajaritos
Fin de semestre :D








19 sept 2014

Día 3 - Mírame cuando esté soleada.

Se suponía que me pararía antes que todos para poder escribir la entrada de ayer, pero en lo que sonó la alarma a las 05.17 solamente la apagué como si no fuera nada importante. Luego mi papá me dijo que ya era hora y que me parara así que me tambaleé al baño (la noche anterior el aire acondicionado del cuarto no había servido para nada e incluso terminé durmiendo sin camisa del calor que hacia) y me duché, al salir ya todos estaban listos, hicimos el check-out y  caminamos a la estación de bus mientras aun estaba oscuro afuera (¡y con un frío de mil demonios!) el bus pasó en seguida y antes de que lo supiéramos ya estábamos en la estación. Incluso llegamos antes que mi primo y su novia, que viven mucho más cerca y tenían los pasajes. Pero estábamos tranquilos, aun teníamos una hora hasta que el tren saliera. Luego 45min. 30. No llegaban. 20. Me desesperaba. 15. Anto y yo empezamos a preguntarle a la gente para que nos prestaran sus teléfonos y poder llamarlos, pero la gente no accedía. 10. Aun no aparecían. 5. Fuimos hasta el andén a decirle a mis padres y vimos como nuestro tren se alejaba, sin nosotros. 

Mis padres estaban de muy mal humor y estaban despotricando malhumorados por doquier, yo solo pensaba en conseguir un teléfono para llamar a mi primo porque sabía que se había quedado dormido y había un tren que salía en 30minutos y yo necesitaba que moviera su trasero hasta la estación. Anto y yo le preguntamos a un señor y se negó, fuimos a una cafetería y nos mandaron al teléfono público de la estación (¡el cual es imposible de usar y que ya habíamos visto, gracias!) como última opción, nos acercamos al señor que venden los tickets de los buses y (si, hay gente buena en este mundo) nos prestó el teléfono. En lo que Andrés contestó, supe que mi teoría era cierta y se habían quedado dormidos; enseguida se fueron a la estación y cuando llegaron hablaron con el de los boletos y había un tren que salía en dos minutos así que otra vez corríamos por la estación como unos locos y comprobamos los boletos y quedaba un minuto yyyyyyyyy 

Nos montamos en el tren. Sin siquiera pagar un euro de más. El buen humor de mis padres estaba de vuelta y nos relajamos en un corto viaje a Bologna Centrale, donde teníamos que hacer el cambio de tren y aprovechamos para desayunar (unos croisant con chocolate y crema divinos)
Regresamos a la estación (incluso nos montamos en el tren veinte minutos antes, para estar seguros, ja) y nos encaminamos a Venezia, en bologna el frío estaba de muerte, pero a medida que avanzaba el eterno viaje de tren por las eternas praderas con pocas montañas el sol se iba intensificando más y más. Al punto que tuve que quitarme mi suéter y andar en camiseta.

La estación está muy distinta de cuando vine hace cuatro años, incluso tiene un nuevo servicio de venta de boletos (dónde tuvimos que hacer una cosa enorme para comprar los tickets de regreso con más de 20 números de espera y de lo que mi papá nos salvó consiguiendo un ticket abandonado) y al salir de ella me di cuenta que Venezia luce mucho mejor cuando está soleada. Mis recuerdos de ella eran fríos, grises y malolientes, pero hoy se ha develado ante mi una nueva ella. Hermosa, clara, brillante, nueva y muy turística. Demasiado turística. Compramos los tickets para el vaporetto y fuimos hasta el hotel, este queda por el mercado y el puente Rialto, al principio nos metieron por un callejón horroroso, pero al llegar a la habitación es espectacular. Incluso tenemos vista al canal principal!! Fue todo un éxito.

Dejamos las maletas y nos montamos de nuevo en el vaporetto para terminar de recorrer el gran canal y llegar a la plaza san marcos. Todo es muy diferente con la luz del día, más bonito, más me encanta la vida. Los artistas locales son increíbles, se ponen a trabajar en los alrededores de la plaza y puedes ver como con técnicas imposibles logran replicar lo que ves ante tus ojos. Recuerdo que la otra vez que vine acababa de llover cuando llegamos a la plaza, por lo cual estaba relativamente vacía y se podía apreciar todo, pero esta vez estaba tam abarrotada que incluso había cola para tomarse fotos con las palomas. Mientras mi familia entraba a la Iglesia San marcos yo me quedé en la plaza (no se puede pasar con bolsos) sentada sobre la baranda de un obelisco a ver a los turistas tomarse fotos, los guías de grupo y esa clase de cosas que te hacen reír cuando no eres tú quien las hace (como tomarte una selfie). Cuando ellos salieron fue mi turno para ir (por lo cual todos me odiamos durante un rato) así que entré a la iglesia directamente a la terraza, ya sabía lo que quería ver. Los cuatro caballos de la iglesia (son del siglo cataplum y los robaron mil veces y son impresionantes y perfectos). También la vista de la plaza y el campanario valen la pena, y la vista del palazzo ducale (por cierto, tuve que hacer la cola eterna para subir tres veces: en la primera no dejaban pasar los bolsos, en la segunda no tenía dinero y me di cuenta muy tarde y a la tercera lo conseguí) una señora muy amable me tomó fotos y pude ver como cambiaba la hora en el magnífico reloj justo sobre la plaza. Todo cronometrado menos el odio que me tenían.

Inmediatamente fuimos a comer (¡Estaba demasiado delicioso!) y luego fuimos por el paseo en góndola. A la que mi primo le decía gandola y terminé yo también diciéndole así (al igual que gandolero y gondoleando) y si nunca se han montado en un barco estrecho con seis personas, les recomiendo que lo hagan, es divertido hasta que parece que alguien se va a caer al agua. El paseo fue largo y el gondolero era super amable y posaba para las fotos y nos sacó al gran Canale para el atardecer y <333

Queríamos algo dulce par comer así que caminamos por todas las calles de Venezia buscando, mi hermana encontró una tienda y se puso a ver ropa, mi primo se puso a ver las máscaras (las hay en todo lugar y son bien caras, más abajo les pongo una foto de unos chicos que me llamaron la atención, así que les sisee y les tomé una foto). Ya cuando estábamos todos cansados y queriendo matar a mi hermana que seguía presionando con lo del dulce, encontramos un lugar. Solo para que ella comiera lo que se había estado negando a comer: helado.
Ya muerto del cansancio, aunque aún era temprano, regresamos al hotel para refrescarnos e ir al casino (lo cual fue terriblemente aburrido, pero al menos gané "algo"), para el cual teníamos que cruzar el canal y nadie quería caminar así que tomamos el vaporetto y compramos boletos aún cuando nadie más lo hizo ni los revisaron ni nada. Al entrar, mi hermana se quedó fuera con Andrés y Pa mientras nosotros matabamos el tiempo. Por fin salimos y fuimos en el último vaporetto de la noche (sin pagar pasajes, ¡que malotes!) y el conductor como que iba más dormido que despierto porque chocaba con todas las paradas que tenía que hacer.

PD: ayer se me olvidó comentarles que vi a un par de chicos dejando rosas por la plaza del centro de Rimini <3

PD2: si tuviese un euro por cada chico hermoso que veo acá, jamás tendría que regresar.

PD3: mi hermana dice que uno se acostumbra a eso, a los chicos bellos, pero yo creo que no.

PD4: Dicen que Venezia es una ciudad a la cual venir enamorado, así que imaginarán la cantidad de parejas y besos que vi.

PD5: Venezia es increíblemente hermosa de noche, las luces sobre el agua y el suave sonido del mar <3333

15 sept 2014

Día 0 - Nos volvemos a ver.

Hay sorpresas tan gratas e inesperadas que no tienes tiempo de procesar hasta que te golpean en toda la frente. Esta es una de ellas. Si hace un mes me hubiesen dicho que regresaría a una de las ciudades y uno de los países más bellos que he visitado, diría que que estaban en drogas o algo más fuerte. Pero no. Siempre digo que el mundo es de las posibilidades y hoy estas me llevan a regresar a la bella Italia, para mostrársela a mi hermana y a mi madre. Para ver a una de las personas que más quiero. Para disfrutarla y verla un poco más.

Para ser feliz haciendo una de las cosas que más amo en todo el universo: viajar.

En estos momentos debo estar montada en el avión después de haber pasado todo el día en el aeropuerto y a la espera de una de mis vistas favoritas. Así que abrochen sus cinturones, porque acá les llega otra edición de mi bitácora.

"Llévame al lugar que dice lo mismo al derecho y al revés" 
 Porque Roma y amor, no pueden ser distintos.

13 jun 2014

Luciérnagas.

- He estado muriendo por besarte desde la última vez que te vi.

Susurro en tu oreja mientras trepo por tu suéter. Estás caliente por debajo de la ropa, pero igual tiemblas cuando sonrío junto a tu mejilla. Mis manos están bien sujetas a las hebillas de tu pantalón, asegurando tus caderas y su cercanía a mi. Me gusta tenerte así, cerca; muy cerca. Muerdo un poco el lóbulo de tu oreja y te escucho reír, por lo que bajo de las puntas de mis pies y me quedo frente a ti; memorizando tus rasgos en un milisegundo que me aguanto antes de asaltarte con un beso. El primer beso de hoy.

Dios, como extrañaba tus labios.

Cálidos,  suaves, llenos, bienvenidos [[siempre bienvenidos]], agresivos, dulces, cambiantes. Respiro de ti a medida que nuestro contacto se intensifica. Es así como lo imaginé siempre y sonrío sin dejar de besarte, de morderte un poco, de retarte. Y como te gustan los retos... Antes de siquiera ser consciente de lo que hago me enredo en las hebras oscuras y me ato más, como si de repente todo fuera accesorio y solo necesitara cobijarme en ti.

Nos separamos [[no queda de otra]] y me tomas de la mano para caminar sobre la oscura, nublada y fría noche; es una de esas donde todo parece tétrico y misterioso; incluso junto a ti parece que todo esto se intensificara más, pero claro, mis sentidos siempre se agudizan cuando estoy contigo. Sé que no tienes miedo - aunque nada parece provocarte eso durante estos días - pero la grava que cede ante nuestros pies y el silbido del viento en nuestros dedos me dicen que quizás deberías hacerlo, que quizás deberías alejarte del risco si tienes miedo de las alturas o si no quieres caer. Me aferro a tu brazo y te das cuenta que el frío se ha colado en mí, me colocas tu suéter y te quedas en la ligera franelilla que cubre poco de tu piel bronceada, quedo más sobrecogida de lo que jamás haya esperado, llega justo a mi alma y a ese rincón abandonado.

Mis pequeños exploradores no se quedan prisioneros de tus manos y van a la búsqueda de nuevas terminaciones que respondan, te recorren de arriba a abajo y no van viendo límites o fronteras; hay zonas en reclamación donde discuten con soldados infiltrados que fingen deben sacarlos de allí, aunque queda el acuerdo tácito de que pronto volverán a reunirse. La grama está mojada y fría, las gotas que dejó la neblina juegan de aquí para allá, anunciando que va a regresar. Mis uñas se deleitan recitándote cosquillas y mi cabello sigue las huellas que ellas dejan para soltar un remanente en su rastro. La luna nos sorprende, iluminando todo de repente, como si tus palabras acalladas hubiesen sido lo suficientemente fuertes como para soplar las nubes lejos [[tal como te dije]].

- Al fin está aquí ¿La puedes ver?

- Solo puedo ver tus ojos.

Por supuesto que es así. Dejo de estirarme para dejar de ver a nuestro astro favorito y logro perderme en la inmensidad que se oculta tras tus pupilas, sé muy bien como debo lucir para ti, pequeña e inocente, que estás mirando desde arriba; y a pesar que tienes la luz en contra y que solo ciertas facciones de tu cara sobresalen, soy capaz de rememorar cuando vi tus ojos en vez del atardecer por primera vez. Espirales doradas que no se quedaban quietas y jugaban a escabullirse dentro del chocolate, pixeles diminutos que me hicieron acercarme más y toda la inspiración que se encuentra allí escondida esperando que las personas crean en ti.

Hace rato que haces pulseras en mi muñeca mientras me pierdo en los sube y baja de tu piel y dibujo constelaciones nuevas en el rumor de tus lunares, es todo un universo de ti. Nubes esponjosas se colean y se sacuden cuando trazo una combinación especial, me río y también lo haces tú; dices que tenías eones sin liberar tantas endorfinas y sigo riendo, pues los eones son demasiado tiempo que compensar.

La luna se ha vuelto a ocultar y caemos por el abismo, enseguida te paras para dejarte caer nuevamente, un minuto, quizás dos. Tus codos junto a mis manos, tus manos suspendidas sobre mi pecho. Y hay luz justo en el medio, descubriendo tu sonrisa y nada más; alumbrando tus sueños de niño y esperanzas de hombre. Al instante todo a nuestro al rededor comienza a brillar, señales doradas intermitentes que danzan en la oscuridad, entre los árboles, contra el viento y todo lo demás. Somos risas, somos caricias, somos mordidas, somos cosquillas, somos juegos, somos espías, somos tramposos, somos el  del otro.

Es que me has traído luz.

5 ago 2012

El placer de bailar


"Tu respiración se acelera, tu estómago se alborota, lo sientes en tu corazón e incluso antes de que lo veas, sabes que siempre estará allí para ti… Al decir estas palabras, cualquier persona pensaría que estoy hablando de un enamorado, sin embargo: las bailarinas y los bailarines sabría que hablo del espectáculo, del ansia que invade el cuerpo antes de bailar, de la emoción y los escalofríos que te abordan al escuchar tu pieza sonar, esa presión en el estómago justo antes de salir y como todo se evapora una vez que estás bailando, ya que dejas de pensar y empiezas a sentir.
 
 
Llevo alrededor de seis años pasando por esto, por toda la preparación, el estrés, la dedicación, la devoción y el crecimiento que significa vivir para el espectáculo. Porque las bailarinas y los bailarines somos de los seres más dedicados y disciplinados que pueden existir, muchas veces cambiamos salidas por ensayos, regalos por zapatillas, noches de fiesta por una presentación, ropa de moda por vestuario. Pero no importa lo que tengamos que abandonar, pues el placer y la satisfacción que nos otorga el bailar y dar lo mejor de nosotros en el escenario es suficiente para hacernos felices. Nosotros creemos en el sentir las piezas, en el vivir las melodías, en que hay una interpretación y un sentido para cada momento que se experimenta en el escenario. Por supuesto, ninguna de nosotras hubiese llegado hoy aquí sin el apoyo de nuestras familias, que junto con nosotras han sacrificado fines de semana para que asistamos a los ensayos, que han vivido toda la preparación que conllevan las semanas previas al gran debut, que siempre nos ayudan y solventan cuando hay problemas de vestuario, que siempre están dispuestos a hacer lo necesario para que no nos falte nada y podamos bailar como todos los demás. Tampoco estuviésemos aquí sin la entrega y el amor de nuestras profesoras, ya que ellas son las que siempre están allí, presionando para que las cosas salgan bien, tratando de que cada quien destaque a su manera en la pieza que baile, formando pequeños talentos que algún día florecerán, animándonos a que no nos rindamos fácilmente, a que si las cosas no se dan hoy: mañana habrá una nueva oportunidad para intentarlo.  
El ballet, a pesar de lo que muchos digan, me ha hecho una persona plena, me ha permitido desarrollarme a nivel personal y profesional, me ha dado la dicha de compartir con personas hermosas y la oportunidad de aprender y de enseñar a cada una de ellas. El ballet está basado en la disciplina, en el esfuerzo continúo, en la dedicación, en aprender de los errores y ser mejor a partir de ellos, en convertir una agrupación en un solo ser. Más que vida, el ballet es una forma de vivir y como toda forma de vivir, no es para todos; así que los que hoy nos presentamos aquí, los ciento noventa y tres bailarines que conformamos las diecisiete coreografías que van a disfrutar, es porque realmente sentimos devoción por bailar, es porque a cuesta de sudor y dedicación hemos llegado aquí, es porque somos…"


Lo que acaban de leer fue algo que escribí y leí el día de la función de mi acto de ballet (28/07/2012) en el cual fui certificada como bailarina del ballet de La Victoria. Eso que escribí fue producto de los infinitos ensayos, de la constancia y de lo que siento cada vez que bailo.


Recuerdo que un amigo de la universidad, al enterarse de que era bailarina, me dijo que seguramente yo era una persona masoquista, que él no comprendía como las bailarinas, voluntariamente, ensayaban tantas horas, soportaban el dolor y las críticas, las dietas, la frustración y todo eso por lo cual pasábamos. Yo, tranquilamente, le respondí que podíamos manejar todo eso por la satisfacción, la libertad y el placer que nos otorga bailar, que donde el veía sangre en una zapatilla, nosotras veíamos el fruto de algún movimiento que al fin podíamos hacer, que donde el veía lágrimas de frustración, nosotras veíamos una razón para seguir intentándolo y hacerlo mejor, que donde el veía dietas, nosotras veíamos una manera de saltar más alto, de estilizar más la figura y lograr una mejor percepción visual de los movimientos. Con eso, conseguí que cerrara la boca y viera las cosas de manera distinta.

No digo que siempre sea así, que siempre seamos tan decididas y optimistas. Por supuesto que no, son muchos los días en los que provoca dejar todo, botar las zapatillas y más nunca asistir a un ensayo, pero hay algo que nos los impide, algo que nos hace aguantar y soportar todo el esfuerzo que debemos realizar... Es ese algo que está presente cuando nos llegan las zapatillas nuevas, ese algo que sentimos cuando escuchamos la pieza que vamos a bailar -mucho antes de montarle una coreografía-, algo que nos invade al hacer clase, al aprender un movimiento nuevo o cuando, por primera vez, vez esas preciosas zapatillas de puntas con las cuales has soñado desde siempre, con las que cuando llegaste al ballet y viste a las más grandes sabías que te quedarías y aprenderías a usarlas; eso que está cuando tocas el raso, cuando amarras las cintas en tus tobillos y sientes como se moldean a tus pies... Ese es placer único que está cuando vives todo eso: el amor por el ballet.


Este año, también tuve la oportunidad de darle clase a diferentes grupos en la academia, desde las pequeñas de 4 años hasta al grupo donde bailo; pero la experiencia más gratificante son las pequeñas: ya que ellas son como pequeñas esponjas, quieren aprender todo y todo lo que ven lo reflejan, las corriges y solo tienes que hacerlo una vez, porque todas quieren hacerlo bien para la "maestra" Son pequeños ángeles que bailan con cualquier canción, que se emocionan cuando ven Angelina Ballerina y son más felices aun cuando las dejas crear su propia coreografía con el juego del teatro.

Por todo lo que me ha aportado -y por lo que pude seguir enseñándome- el ballet es un arte que perdurará en mi vida. Y si bien no quiero ser bailarina profesional (seamos sinceros, ya estoy vieja para ello) me encanta poder participar en la formación de niñas que puedan llegar a hacerlo y no solo hablo de las pequeñas a las que les di clase por momentos, sino del grupo donde me encuentro, que si una de las cosas que le sobra es talento y dedicación.


Adiós, 4S

V A C A C I O N E S, pero que palabra hermosa ¿No? Sobre todo después de que has pasado meses que parecían eternos esperando por ella, después de sufrir tanto en un semestre despiadado (?. No, hoy no he terminado las clases - a decir verdad, las terminé el 09/07 - pero hoy es que tengo un tiempo para realizar este post (realmente hoy es que no me ha dado flojera xD).

Verán, yo realmente estaba super ansiosa por el semestre 4, iba a ver materias completamente nuevas, iba a estar desde el comienzo y tenía ciertas cosas establecidas para este nuevo ciclo. Pero como todas las cosas que planeas, no se dio así. Quiero decir, sí, pasó todo eso, pero desde una perspectiva que no había considerado cuando estaba creando mis expectativas ¿Fue mejor? Si, de cierta forma lo fue, pues aprendí más de lo que había pensado - y no estoy hablando solo de teorías o clases ~

A ver, este semestre cursé 4 materias y, orgullosamente lo digo, aprobé todas con notas que no esperaba (para mejor*). Se suponía que en segundo semestre debía empezar a ver Inglés, pero por suerte logré inscribir la suficiencia de inglés y me salté los tres semestres que debía cursar (aunque la calificación no fue lo que esperaba). Antes de inscribirla todo el mundo decía que la suficiencia era la cosa más difícil y que era mucho mejor cursar los tres semestres. Sin embargo, después de que me cambiaran unas cuatro veces la fecha en la que la iba a presentar, me di cuenta que la gente exagera mucho, que los chismes de pasillo son solamente eso, que no debes creer en lo que te dicen y deberías hacer lo que crees.

Una de las materias que me quería sacar canas verdes fue psicometría I. Si bien creía que era una integración de la estadística a la psicología, en la primera semana las profesoras (si, veía clase con dos profesoras a la vez) se encargaron de hacernos claro que no era así, que estaban "minimamente" relacionados -aka, no hice tantos cálculos como me hubiese gustado. No es una materia que me haya gustado y que mucho menos quisiera ver otra vez (pero hay psicometría II...) Tuvimos que hacer un proyecto sobre una variable que quisiéramos (pero que no estuviese muy estudiada) sobre la cual las profesoras nos asesorarían (nos prondrían infinidades de peros) para crear un instrumento psicológico que fuera capaz de medirlo (es decir, hacer una cantidad de ítems estúpidamente grande). Entre contradicciones, clases de inmensa tensión que se encargaban de diferenciar entre tildes y acentos, de hacer que las personas pasaran penas, de molestar a la profe para que ella nos molestara, de esperar por consultas y pelear por cualquier cosas, de grupos extraños, diferentes y sorpresivos, de noches en vela, de mucha plata gastada, de buscar investigaciones que no te llevaban a ningún lado, de groseros comentarios de pasillo, de muchos complots no realizados, de palabras que solo pocos conocíamos su significado y que eran dichas únicamente para hacer sentir mal a los demás; se acabó psicometría I. Y al fin puedo dormir en paz.

¿Recuerdan la materia que suspendí en el primer semestre, esa de la cual me quejaba muchísimo del profesor y estaba negada a volver a ver una asignatura con él? Bueno, estructura social de Venezuela fue el escenario perfecto para darme cuenta cual mal estaba acerca de ese profesor (si, terminé viendo la materia con él). Esta materia fue un verdadero respiro este semestre, no solo por su forma de evaluar tan peculiar (sin parciales, pero con 4 evaluaciones que iban desde "sencillas" hasta "¿Qué demonios es esto?") sino por sus clases, que terminaban siendo más debates, conversatorios y ofrecían la verdad desde distintos puntos de vista (por no mencionar que gracias al horario que pude obtener, tenía un día libre a la semana, lo cual era como el cielo) ya que el aula estaba integrado por personas (muchas que nunca antes había visto) de diversas edades y con distintas apreciaciones de la realidad. La verdad, estructura (a la cual me referí como teoría durante todo el semestre ~) fue un "fume" extraño del cual, increíblemente, aprendí un montón.

Por último está, mi materia favorita de lo que llevo de carrera, Psicología Evolutiva que trata del desarrollo del individuo desde el momento de la concepción hasta que fallece (aunque solo revisáramos hasta la adolescencia). Verán, esta asignatura era como ver tres materias a la vez: tenía una parte teórica (dada por una profesora), una parte seminarial (?) y una parte práctica (estas dos, dictadas por otra profe). Las clases de teoría casi siempre servían como mini-consultas, todo el mundo se encargaba de preguntar por qué el primo del sobrino de la abuela de la amiga de su mamá actuaba de X o Y manera, también estaban llenas de anécdotas y observaciones, de risas y comentarios. Los seminarios usualmente resultaban divertidos, era una ocasión perfecta para meternos con Ernesto (un chico de mi grupo que nos soportó demasiado bien xD) y siempre terminábamos haciendo todo en cinco minutos porque nos distraíamos. Sin embargo, la mejor parte de Evolutiva eran las prácticas, tuvimos la oportunidad de compartir con niños de maternal, preescolar y de todos los grados de primaria; en los cuales (en todas las ocasiones) pudimos observar lo que los psicólogos de hace un par de siglos habían descrito. Era simplemente sorprendente.

Lo que si era un dolor en el trasero era hacer los reportes de las prácticas, ya que teníamos que reflejar toda la conducta del niño comparada con la teoría obligatoria de las tres clases (práctica, seminario y teoría) además de cualquier otra lectura que nos hubiese mandado la profe (que es un amor de persona y sabe un montón, btw) Ahh, por cierto, aprendí a insultar de una manera tan disfrazada que nunca se enterarían de que lo estoy haciendo (a menos de que sean psicólogos o entiendan de eso)


Como actividades extra-currilares (?) me enorgullece decir que ya conozco más de Caracas (?), que marché por mi universidad y fue una cosa cansonamente divertida, fui a congresos y eso le dio otra perspectiva a la carrera (y a mi vida), ya no suelo pasármela en tierra de nadie -cosa que, de cierta forma, me deprime-, ahora conozco la universidad de noche, colegios en ccs, que la entrada de los nuevos estudiantes no es tan divertida como dicen, ni los semestres son tan fáciles como los pintan. Conocí a un pelirrojo guapo que solía acosar (?) quizás no debí escribir eso planeamos un nuevo movimiento que nunca se llevó a cabo (¡Que viva el A12!), pasé tardes completas en la universidad y muchas veces no creí que fuera a salir de ella, hablé mucho y me divertí -a pesar de muchas cosas.

Este semestre también me sirvió para reconocer que hay amigos semestrales y otros que te acompañarán a lo largo de la carrera (y de la vida), que siempre hay gente que no te conoce pero que está dispuesta a ayudarte, que aunque no estés en un grupo con una persona eso no les impide continuar con su amistad, que no se puede estar bien con Dios y con el Diablo, que hay tiempo para todo si te sabes organizar, que la gente que te quiere te perdona, que hay brazos que siempre estarán abiertos para ti, que escapar de vez en cuando es maravilloso, que mientras más hables y discutas más aprendes, que tienes que buscar evidencia empírica a pesar de las constataciones teóricas, que no importa cuando le adviertas a una persona sobre algo ya que solo aprenderá de lo que le pase, que la universidad de noche es hermosa pero da miedo, que Caracas ofrece más de lo que muchos conocen, que la universidad no solo te enseña de materias, sino que te forma en la vida.

Agregando solo una cosa más: mil gracias a Dani, Majo, Karla, Heiling, Rosi, Nathy, Rebe & Juan por formar parte de un semestre único, de conversaciones divertidas, de situaciones incómodas & de infinito desprecio, de risas, de fotos, de trabajos y salidas, de todo < 3